Las instalaciones de almacenamiento de energía deben situarse cerca de la subestación eléctrica a la que se conectan. En este caso, el proyecto se ubicará junto a la subestación de Corredoria, lo que permite realizar una conexión corta y completamente subterránea, reduciendo la necesidad de nuevas infraestructuras.
El emplazamiento elegido es una antigua cantera situada en suelo industrial, junto a una fábrica en desuso y a la autovía AS-II. Tras analizar diferentes alternativas, esta ubicación se consideró la opción con menor impacto ambiental, territorial y paisajístico.


